Porfiándole a la vida, al frío, a la adversidad y al desánimo de no encontrar a las convocantes, enterarnos que la actividad se había realizado a una hora en que las mujeres trabajadoras no podemos asistir, distinta a la que salía en la invitación y sin que nos llegara un comunicado rectificándola, decidimos improvisar y armamos nuestra propia Instalación.
Queda extendida la invitación para estar atentas y apoyar cualquier iniciativa en favor de una legislación que haga justicia verdadera y castigue ejemplarizadoramente a los responsables de crímenes y violencia contra nosotras.